Facturación electrónica: ¿quiénes deben cambiarse a este sistema?

Desde el 1 de enero de 2018, las empresas colombianas han debido implementar la facturación electrónica para el registro contable de sus transacciones. De este modo, las compañías han comenzado a adaptar su tecnología y capacitar al personal para cumplir con el decreto y llevar a cabo este proceso de manera eficiente.

¿Por qué cambiarse a facturar electrónicamente?

Diversos procesos administrativos se podrán llevar a cabo de forma más rápida y sencilla gracias a la factura electrónica, lo cual se traduce en beneficios concretos. Entre los principales, vale la pena destacar:

  • Mayor seguridad: al adoptar la facturación electrónica se vuelve más difícil suplantar la figura legal de una empresa y manipular información confidencial. Además, se elimina la posibilidad de pérdida de documentos.
  • Reducción de costos: la facturación electrónica es de bajo costo, pues disminuye gastos en operaciones administrativas de emisión y almacenamiento de facturas, lo que conlleva una reducción de gastos de hasta 85%.
  • Nuevos servicios: junto a esto, se automatizan diversos procesos (pagos electrónicos, factoring, entre otros) y se mejora el flujo de cajas.
  • Menor tiempo de cobro: el periodo de entrega de una factura que antes llevaba días, ahora se hace en minutos.

¿Quiénes deben cambiarse a facturación electrónica?

La obligatoriedad de este sistema se ha implementado por etapas. A contar del 1 de julio de 2018, debieron sumarse todas las compañías que han sido catalogadas como grandes contribuyentes por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), mientras que las pequeñas y medianas empresas lo tendrán que hacer desde el 1 de enero de 2019.

La entidad dio obligatoriedad para facturar electrónicamente a quienes, hasta el 29 de diciembre de 2017 (contando 5 años anteriores), hubiesen requerido rangos de numeración para factura electrónica, según el Decreto 1929 de 2007.

Cabe destacar que, aquellos que entre el 1 de enero de 2017 y el 31 de octubre de 2017 hubiesen expedido mensualmente facturas iguales o superiores a $3.000.000, contarán con 3 meses extras para implementar este sistema.

¿Cómo es la implementación y regulación de la factura electrónica?

La DIAN es la encargada de regular todo el proceso de facturación electrónica y, para implementarla, existen dos aristas:

  1. Proceso Fiscal: habilitarse voluntariamente en la DIAN. Por el contrario, si se es llamado a facturar electrónicamente de forma obligatoria, la disposición comenzará a regir en un plazo mínimo de 6 meses.
  2. Proceso Técnico: adquirir el equipamiento tecnológico necesario para implementar este sistema y capacitar a los trabajadores al respecto. En este aspecto se encuentra FEBOS quien, dentro de sus servicios, ofrece una solución importante, ya que hace más fácil el intercambio de documentos tributarios entre clientes y proveedores. Por lo tanto, FEBOS es el aliado ideal que necesitas para facturar electrónicamente de manera ágil, ordenada y sin contratiempos.

Cabe destacar que este sistema cuenta con un formato que la DIAN ha estandarizado, el cual se encarga de indicar el impuesto al consumo que se establece en el artículo 617 del Estatuto Tributario. Asimismo, su autenticidad es garantizada mediante firma digital o electrónica.

Como se ha señalado, los beneficios de la facturación electrónica son múltiples, y adoptar un sistema como FEBOS te permitirá tener mayor orden en la emisión y recepción de los documentos, facilitando los procesos contables y evitando inconsistencias que pudieran derivar en problemas con el organismo fiscalizador.


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